Presentación de Libro sobre Protección de Datos PersonalesAbril 9th, 2009 |
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La frase de la semanaMarzo 3rd, 2009 |
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Vía La Segunda, me encuentro con una frase que se gana, por lejos, el galardón de “frase de la semana”:
“Es preocupante el número de abogados que se han titulado en el último tiempo. Desde 1997 y hasta 2008 han recibido sus diplomas 15.894 profesionales, a los que se suman los 350 que juraron en enero pasado”.
“[A] la Corte Suprema le inquieta no sólo la cantidad de profesionales que se han incorporado a la abogacía, sino la calidad de su preparación y los riesgos que un alto número de letrados en competencia representan para la ética profesional. Este problema ha sido y debería seguir siendo objeto de estudio con el Colegio de Abogados, si bien eventualmente requiere de una iniciativa legal”.
Urbano Marín, Presidente de la Excma. Corte Suprema
¿Opiniones? ¿Comentarios?
En lo que a mi concierne, comparto las aprensiones del Sr. Marín. Creo que este se ha tornado en un asunto que se debiese discutir seriamente.
| iblawg |
¿Por qué esto me suena familiar?Febrero 26th, 2009 |
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Economía mundial: las noticias no son buenas.Febrero 1st, 2009 |
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Esta semama se celebró el World Ecomomic Forum. Las noticias no son buenas. De hecho, son más malas de lo que se esperaba. Quienes quieran saber a fondo cómo están las cosas les recomiendo los siguientes artículos:
- East Asia’s economic crisis | Asia’s suffering | The Economist
- An anatomy of Asian economic woes | Troubled tigers | The Economist
- America’s economy delivers its worst quarterly performance in 26 years | Even worse than it looks | The Economist
Asimismo, sugiero vean este foro de discusión. Ahora, el problema es que toma una hora. Como sea, es un “must see”.
Bueno, ¿y qué tiene que ver esto con este blawg? Esta crisis muy probablemente significará un cambio en la forma en que el Estado (y por ende el Derecho) regulará el mercado. Ya se habla en los EE.UU. de un segundo “new Deal”. Ciertamente, este tema dará que hablar bastante a futuro. Por su parte, ya la Adiministración de Obama está hablando de reorientar las políticas de Innovación y de una reforma al sistema de patentes.
Seguiremos informando sobre la materia.
| iblawg |
Twain y la Libertad de expresión.Enero 31st, 2009 |
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Mark Twain, uno de los pensadores norteamericanos más mordaces e irreverentes de la historia, se caracterizó no solo por su excelente pluma como novelista: era además, era un gran ensayista. Mi buen amigo Nestor Morales se ha tomado el tiempo de traducir un ensayo inédito publicado recientemente en el The New Yorker. En dicho ensayo el autor se refiere a la Libertad de Expresión, uno de los temas que más lo obsesionaba.
Les recomiendo leer este magífico ensayo.
El privilegio del sepulcro.
por Mark Twain
Sus ocupantes tienen un privilegio que no es practicado por ninguna persona viva: La libre expresión. El vivo no es realmente carente de este privilegio - estrictamente hablando - pero ya que lo poseé meramente como una formalidad vacía, y lo sabe tan bien como para no hacer uso de él, no puede ser seriamente contemplado como una posesión de hecho. Como un privilegio activo, se equipara con el privilegio de cometer asesinato: podemos practicarlo si estamos dispuestos a asumir las conescuencias. El asesinato está prohibido tanto en forma como en acto; la libre expresión está garantizada en forma, pero prohibida en acto. Para la estima común ambos son crímenes, y cargan con el profundo odio de toda persona civilizada. El asesinato es castigado algunas veces, la libre expresión siempre - cuando es cometida. Lo que es una rareza.
No habrá menos de cinco mil asesinos por cada (impopular) libre pensador. Existe una justificación para esta reticencia a expresar opiniones impopulares: el costo de la expresión es muy pesado; puede arruinar a un hombre en su negocio, puede hacerle perder amigos, puede someterlo a insulto y abuso público, puede condenar al ostracismo a su inofensiva familia, y hacer de su casa una soledad despreciada y abandonada. Una opinión impopular acerca de la política o la religión yace oculta en el pecho de cada hombre; en muchos casos no solo una muestra, sino varias. Entre más inteligente el hombre, mayor el miedo por este tipo de opiniones que carga, y guarda para sí mismo. No existe un individuo - incluído el lector y yo mismo- que no sea poseedor de queridas y apreciadas convicciones impopulares que la sabiduría popular le prohibe de expresar. Algunas veces suprimimos una opinión por razones que son un crédito para nosotros, no un descrédito, pero mucho más usual es que suprimamos una opinión impopular porque no somos capaces de permitirnos el amargo costo de ponerla al frente. A ninguno de nosotros le gusta ser odiado, a ninguno de nosotros nos gusta ser exiliado.
Un resultado natural de estas condiciones es que conciente o inconcientemente ponemos más atención en sintonizar nuestras opiniones al tono de nuestro vecino y preservar su aprobación, que el que ponemos en examinar las opiniones minuciosamente y ver en ellas que son justas y sonantes. Esta costumbre naturalmente produce otro resultado: la opinión pública nace y se construye según este plan, no es una opinión para nada, es meramente política; no existe reflejo tras de ella, no hay principio, y carece por derecho de algún respeto.
Cuando un proyecto político totalmente nuevo y nunca antes provado es lanzado a la gente, ellos quedan sobresaltados, ansiosos, tímidos y por un tiempo quedan mudos, reservado, descomprometidos. La gran mayoría de ellos no están estudiando la nueva doctrina y decidiendo acerca de ella, están esperando para ver cual será el lado popular. Al principo de la agitación anti-esclavitud, tres cuartos de siglo atrás, en el norte, no encontró simpatía alguna ahí. La prensa, el púlpito y casi todos fueron fríos con ella. Esto fue por la timidez, el miedo a hablar libremente y volverse odioso, no por apoyar la esclavitud o la falta de piedad por los esclavos; ya que todas las naciones como el Estado de Virginia y yo mismo no somos excepciones a esta regla; nos unimos a la causa confederada no porque quiseramos, porque no era así, sino porque queriamos estar en el ambiente. Es evidentemente una ley de la naturaleza y nosotros la obedecimos.
Es el deseo de estar en el ambiente el que hace tener éxito a los partidos políticos. No existe un motivo mayor involucrado - con la mayoría - sino el integrarse a un partido porque su padre era un miembro de éste. El ciudadano promedio no es un estudiante de las doctrinas del partido, y realmente: ni él ni yo seremos capaces de entenderlas. Si tú le pides que te explique - en detalles inteligibles - por qué prefieren uno de los estándares de la moneda al otro, su intento por hacerlo será desgraciado. Lo mismo con los impuestos. Lo mismo con cualquier otra doctrina política grande, porque todas las doctrinas políticas grandes son ricas en difíciles problemas - problemas que están un poco por encima del alcance del ciudadano promedio. Y esto no es extraño, ya que están también por encima del alcance de las más capaces mentes del país; después de todo el escándalo y la plática, ninguna de éstas doctrinas ha sido conclusivamente probada de ser la correcta y la mejor.
Cuando un hombre se inscribe a un partido, es muy posible que se mantenga en él. Si cambia su opinión - su sentir, quiero decir, su sentimiento - es muy posible que se mantenga en él, de todos modos; sus amigos son de ese partido, y él mantendrá su alterado sentimiento para sí mismo, y expresara el privadamente descartado. En esos términos, él puedo ejercitar su privilegio americano de la libre expresión, pero no en ningún otro. Estos infortunios existen en ambos partidos, pero en qué proporción no podríamos decir. Por tanto, nunca sabremos cual partido fue realmente mayoría en una elección.
La libre expresión es un privilegio de los muertos, es el monopolio de los muertos. Ellos pueden decir honestamente lo que piensan sin ofender. Somos amables con lo que los muertos dicen. Podremos desaprobar lo que dicen, pero no los insultaremos, no los vituperamos, sabiendo que no pueden defenderse. Si hablasen, ¡que revelaciones habría ahí! Por que se descubriría que en asuntos de opinión ninguna persona muerta era exactamente lo que pretendía en la vida; que fuera del miedo, o fuera de la sabiduría calculadora, o fuera de la reticencia a lastimar amigos, él había largamente guardado para sí mismo ciertas visiones no sospechadas por su pequeño mundo, y las había cargado inexpresadas hasta el sepulcro. Y entonces los vivos serían traídos por esto a una conmovedora y reprochadora realidad en el hecho de que ellos, también, están hechos de la misma madera. Ellos se darán cuenta, muy en el fondo, de que ellos, y todas las naciones junto con él, no son realmento lo que dicen ser - y nunca podrán serlo.
Ahora, existe con dificultades uno de nosotros que atrevidamente quiera revelar esos secretos personales; sabemos que no podemos hacerlo en vida, entonces ¿por qué no hacerlo desde el sepulcro y tener la satisfacción de ello? ¿Por qué no poner esas cosas en nuestros diarios, en lugar de dejarlas discretamente fuera? ¿Por qué no ponerlas en ellos, y dejar los diarios detrás, para que nuestros amigos lo lean? Ya que la libre expresión es una cosa deseable. Lo sentí en Londres, hace cinco años, cuando los simpatizantes de los Bóer - hombres respetables, que pagan sus impuestos, buenos ciudadanos, y con derecho a su propia opinión como cualquiero otro ciudadano - fueron atacados en sus reuniones, y sus voceros maltratados y sacados del estrado por otros ciudadanos que diferían con ellos en su opinión. Lo sentí en América cuando tenemos reuniones atacadas y linchamiento de sus voceros. Y mucho más particularmente, lo siento cada semana o dos cuando quiero imprimir algo que la fina discreción me dice que no debo.
A veces mi sentimientos son tan fuertos que tengo que tomar la pluma y descargarlos en un papel para evitar que me devoren por dentro; después toda esa tinta y trabajo son desperdiciados, porque no puedo imprimir el resultado. Acabo de terminar un artículo de ese tipo, y me satisface totalmente. Le hace bien a mi golpeada alma leerlo, y me admira los problemas que provocaría para mi y mi familia. Lo dejaré atrás y lo expresaré desde el sepulcro. Hay libre expresión ahí, y ningún daño para la familia.
| iblawg |
Renuncia de Fernando Ubiergo y Santiago SchusterEnero 27th, 2009 |
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Podré discrepar con Fernando Ubiergo o Santiago Schuster en lo que concierne a las modificaciones de la LPI. No obstante, ni el Sr. Schuster ni el Sr. Ubiergo son mis enemigos ni mis adversarios. Muy por el contrario, respeto profundamente sus convicciones: sería el primero en defender el derecho que tienen a expresar sus opiniones con toda libertad.
Por lo mismo, la renuncia de ambos me parece lamentable. Creo irse así de la SCD hace poca justicia a la labor que han llevado adelante. Es cierto, es impresentable lo ocurrido, pero no creo que sea justo que se juzgue la labor de ambas personas por este incidente. Es prácticamente imposible no haber infringido alguna vez en la vida los derechos de autor de alguien; mucho menos controlar esta circunstancia respecto de todos los computadores de una organización.
Creo que en ésto, cofesémoslo, nadie tiene mucho derecho a erirgirse como juez. ¿Quién no fotocopió un libro en la Universidad, por ejemplo? ¿quién no copió un disco de un amigo en su computador? ¿quién no ha subido fotos de otros a internet sin la autorización de su titular?
Ahora, creo que el incidente invita al Gobierno (que apostaría lo que sea, también tiene algún software no licenciado en alguna repartición del aparato estatal), a la SCD y a los demás actores a re-pensar la forma en que estamos llevando este debate. Invita a que admitamos que es justo dar protección a los creadores, pero que también es razonable dar flexibilidades a la sociedad para que se pueda hacer uso libre de las obras (todo esto, en casos especiales, que no atenten contra la explotación normal de la obra, ni causen un perjuicio injustificado a los intereses legítimos del titular de los derechos).
Esto no va sólo en beneficio de las bibliotecas, educadores o usuarios de internet. No, esto también va en beneficio de los propios artistas y del Gobierno.
Acá, quien debe renunciar, es otra persona. La misma que, en su calidad de funcionaria pública, tiene el deber de actuar imparcialmente.
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| iblawg |
Postgrados Facultad de Derecho Universidad de ChileEnero 27th, 2009 |
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Hace un par de meses tuve la oportunidad de avisar de que actualmente se ofrecen cuatro postrgados en la Universidad de Chile que a los lectores de esta bitácora le podría interesar:
- Magíster en Derecho de la Informática y de las Telecomunicaciones 2009
- Diploma de Postítulo en Nuevas Tecnologías y Propiedad Intelectual
- Diploma de Postítulo en Derecho de la Libre Competencia e Industrias Reguladas
- Diploma de Postítulo en Derecho Informático
Sin duda, la Facultad de Derecho de la Chile se encuentra entre las mejores facultades de Latinoamérica. Además, dichos diplomados cuentan con académicos de primer nivel.
Para quienes quieran obtener más información respecto de estos programas lo pueden hacer aquí y aquí.
Saludos,
| iblawg |
Próximo capítulo de ©opyfight 2.0: Propiedad y Derechos de Autor (segunda parte)Enero 26th, 2009 |
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Pronto en cartelera. Por mientras, vea el Capítulo Anterior: La introducción.
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Aunque la tierra y todas las criaturas inferiores pertenezcan a todos los hombres en común, con todo, cada hombre es propietario de su propia persona, sobre la cual nadie, excepto él mismo, tiene ningún derecho. Podemos añadir a lo anterior que el trabajo de su cuerpo y la labor de sus manos son también suyos. Luego, siempre que se coja algo y lo cambie del estado en que lo dejó la naturaleza, ha mezclado su trabajo con él y le ha añadido algo que le pertenece, con lo cual, lo convierte en propiedad suya. Al sacarlo del estado en que lo dejó la naturaleza, puso en ello algo que lo excluye del derecho común de los demás hombres. Pues, por ser este trabajo propiedad incuestionable del trabajador, nadie, salvo él mismo, puede tener ningún derecho sobre aquello a lo que se encuentra unido, siempre que de esa cosa quede una cantidad suficiente y de la misma calidad para que la compartan los demás.
John Locke, 1690 [1]
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[1] LOCKE, John(1690) “Dos Ensayos sobre Gobierno Civil”, edición Joaquín Abellán, Ed. Espasa Calpe, Madrid, España, p. 223 (Segundo Tratado, Cap. V, sección 27).
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Redes P2P alrededor del GloboEnero 22nd, 2009 |
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Vía el Pais.com. Ya que existe tanto ruido en torno a el tema del cobro a los ISP por parte de las entidades de gestión colectiva, es bueno, de vez en cuando, echarle un vistazo a cuáles son las tendencias comparadas a la regulación de las redes P2P. Ya hace unos meses atrás hacía mención al hecho que actualmente ciertos segmentos de la industria discográfica han aprovechado los beneficios de las redes P2P (sí, toda crisis plantea oportunidades).
Además de lo anterior, dejo un par de enlaces más:
- EEUU se replantea la ilegalidad de las redes P2P
- Ponerle Puertas (P2P) a Internet
- Sin prisa (pero sin pausa) hacia la regulación del P2P
Sería bueno que nuestros parlamentarios, el Gobierno y la SCD puedan leer estos artículos para que vean que el tema no es tan simple y que requiere de la búsqueda de consensos.
Ahora, como este tema no ha sido siquiera resuelto en aquellos países que tienen bastante más experiencia en estos temas, le veo poco sentido a que en Chile intentemos innovar sobre la materia hasta que exista un consenso más general afuera. Al final del día, este tema es global.
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Nota: La figura es de The Economist
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Reflexiones acerca de nuestra civilidadEnero 19th, 2009 |
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Las democracias liberales presuponen el hecho que sus ciudadanos cultivan y practican ciertas virtudes. Una de ellas, ciertamente, es la de apelar y hacer uso de la razón a la hora de deliberar el camino más adecuado para el bienestar público.
Creo que en este sentido, la discusión acerca de las modificaciones a la LPI se ha tornado en un triste espectáculo. Este proyecto ha desencadenado una seguidilla de incidentes que evidencia lo dicho: en esta discusión ha primado el pacto secreto sobre la deliberación pública; la descalificación se ha constituído en la norma, mientras que el argumento se ha tornado en la excepcion. En fin, ahí donde debió haber respeto hemos visto precisamente lo contrario…
No sé, confieso que soy de aquellos que quieren creer que nos merecemos algo bastante mejor que una Ministra que vela sin tapujos por los intereses del gremio de donde proviene, algo mejor que leer comentarios en la red de personas que se regocijan con la desgracia de Ubiergo o Schuster. Creo que, claramente, merecemos algo mejor que una SCD acusando a las transacionales de estar detrás de una conspiración encaminada a no sé que diabólico propósito (ciertamente, no se ha dado prueba alguna de ello).
En fin, creo que merecemos algo mejor que el “debate” que hasta ahora se ha llevado a cabo.
Pecaré de inocencia, pero quiero creer que en mi país aun podemos discutir civilizadamente y que aún la razón puede primar.
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